El Pantera

La televisión mexicana es un asco. Hay dos o tres programas que se pueden salvar, pero en general es una porquería.

Y miren que hoy no vengo precisamente a criticar el contenido —que también es una mierda—, sino el cómo. No mamar. He estado viendo (por puro morbo, he de aclarar) la serie El Pantera.

Esta serie está basada en un comic ochentero del que no había escuchado hasta que hicieron la serie de TV. La historia suena interesante y es genial que esté ambientado en México.

Bien, pues les puedo decir que estamos en pañales. ¡Dioses! Los de Televisa creen que todo se debe hacer como hacen sus mugrientas telenovelas. ¡Mal! Todas las tomas que hacen son arbitrarias. No piensan NADA de lo que transmiten con el lenguaje audiovisual. Seguramente plantan a cuatro o cinco camarógrafos alrededor de los personajes y les dicen: “sólo sigan la acción, ya saben cómo”.

Hoy vi un crane up cuando llegan dos matones a buscar a unas tipejas. ¡¿Qué pedo con su movimiento de cámara?! Hicieron ver a los matones como weyes sin importancia. Además, cada que hacen un cambio de escena utilizan footage de sus helicópteros y le ponen un sonidito pitero… ¡de helicóptero! ¡No mamar! Bueno, por lo menos no usan las ya conocidas tomas exteriores del lugar con un zoom in a una ventana. Cambian de medium shots a close ups y de ahí a full shots y de regreso, todo siempre a altura de los ojos, sin importar de qué se esté hablando.

Además estos weyes no conocen los dollies ni los tripiés. Todas las malditas tomas son a pulso y si usan el zoom de la cámara parece que el camarógrafo está grabando desde un monociclo.

Me gusta comparar la porquería de tomas que hacen con las obras de arte de Dr. House. ¡Eso sí es una serie! Y no lo digo sólo por la historia ni por sonar malinchista, pero ellos sí planean cada toma. Es más, planean incluso los colores que se utilizan para transmitir sentimientos. Porque de eso se trata, de transmitir sentimientos no sólo con la historia, sino con los encuadres, las angulaciones, los movimientos, los colores, las texturas…

Y no hay que irse a gringolandia para aprender estas cosas. En carreras que tengan que ver con medios audiovisuales se aprende. Eso nos dice mucho de quién madres toma esas decisiones.

Eso sí, la cortinilla de entrada es muy buena. Mis felicitaciones.

En fin. No aguanto más de 10 minutos de la serie, por eso no puedo hablar de la historia. Si alguien la ha visto, pues échense un comentario.

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