Cuadernos

Siempre he sido un junkie de los cuadernos y cosas para rayonear. Me acuerdo que cuando era chamaquito chamaquito e iba a visitar a mis abuelos a Coatepec, Veracruz —ah, pinchi pueblito bicicletero—, e íbamos al Chedraui (mucho antes de que llegaran a nuestras tierras metropolitanas) terminaba saliendo con un cuaderno para tener qué hacer alejado de mis comodidades como la TV —¡ah! Porque allá comenzaban a transmitir como a las 10 de la mañana y dejaban de hacerlo como a las 2 o 3 de la tarde—.

También fin de clases era genial para mí. Si al acabar clases no me terminaba mis cuadernitos de la escuela, les arrancaba las hojas y las blancas las usaba para mis rayones. Aparte de los cuadernitos que tenía ex profeso para aquello.

Ya más adelante comencé a usarlos también para escribir. Y es que, aunque es muy práctico escribir en la computadora, el escribir a mano me da un no-sé-qué. Sí, diarios también, por si se lo preguntan. Nunca he sido tan constante como para hacerlo a diario, pero cuando lo necesito saco el cuadernillo y escribo. Es bastante interesante leer cosas que uno escribe en distintas etapas de su vida.

Ahora también los hago. Me volví fan de los encuadernados a mano. Dejen les presumo mi último trabajohandbindednotebook

Es un cuaderno tamaño 12×14 cm. de 120 hojas blancas bond de 75 g. y tapa dura encuadernado usando una técnica copta adaptada.

Ahora les quiero mostrar el nuevo item de mi wishlist: un plain notebook pocket Moleskine de hojas blancas de 9×14 cm. Están hermosos los méndigos cuadernitos. No quiero que me apedree la gente por postear las imágenes de sus Moleskines, por eso no les pego una, pero chequen en google las imágenes que hay.

Me acabo de enterar que en México las distribuye el Fondo de Cultura Económico y el Moleskine que quiero cuesta $110. Algún día que esté de humor me iré a Zócalo-Pino Suárez a ver si lo tienen ahí.

PD: No hay nada en la tele y eso me frustra aunque la use sólo de acompañamiento y realmente no la esté viendo.

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Liber Umbrarum

Juntando los pocos momentos libres que tengo he conseguido hacer mi Liber Umbrarum (Libro de las Sombras).

Yo lo empasté y lo decoré desde cero. Tomé varias hojas tabloide y las doblé a la mitad. Formé conjuntos de  diez hojas y las cosí a un pedazo de tela. Luego pegué las tapas y el lomo al papel piel, y para terminar el libro, pegué un tabloide entre la tapas y los pliegos de cada lado. Corté cuadros de un centímetro por lado para la cadena y finalmente aerografié mi Sigillum en la tapa.

Helo aquí.

Liber Umbrarum

 Por cierto, ¿cómo ven? ¿Mis clases de fotografía de estudio sí sirven?

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